jueves, 22 de septiembre de 2016

Diario de aprendizaje

Siempre me ha llamado la atención este modelo pedagógico. Al principio me parecía un modelo con pocas posibilidades de implantación fuera de la universidad, ya que requería cierta autonomía y responsabilidad por parte del alumnado ¿cómo implicar a niños y adolescentes y a sus familias con este nuevo modelo?
Con esta primera parte del curso he descubierto que realmente es una metodología eficaz y precisamente es un modelo centrado en el alumno, en sus ritmos de aprendizaje, que fomenta las metodologías activas y el trabajo colaborativo en el aula, además de proporcionar al profesor un feedback mayor que con otros modelos. Así que... ¿por qué no aplicarlo en secundaria?
Si bien es cierto que hay ciertos problemas, como el tema del acceso a internet, a ordenadores y otros dispositivos móviles por parte del alumnado, no hay problema que no tenga solución. La cuestión es analizar el contexto de la escuela y el alumnado y ver en qué asignaturas se puede ir aplicando el modelo, implicando también a las familias y contagiando la ilusión por el cambio.

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